| Lorena
Bassani. De la Redacción de Clarín.com: Calcular
la fama de cualquiera en Internet es juego de niños.
Basta con tipear su nombre en un buscador, esperar unos segundos
y leer la cantidad de sitios en los que aparece. En el caso
de Keyra, la compatriota que muestra fotos de su (espectacular)
trasero por la red, la fama crece a pasos agigantados. En
sólo dos años, de 50 mil páginas que
respondían a su apodo pasó a ser nombrada en
250 mil, algo así como un 400 por ciento más.
Por ello Crónicas Marcianas, el exitoso programa español,
le ofreció unos 20 mil euros para convertirla en nueva
estrella hot y varias revistas se pelearon por tenerla en
tapa. Pero ella rechazó todo, o casi todo: “Por
más dinero que me paguen, no voy a salir en la tele
hasta que termine la facu”, insistió. ¿Habrá
que creerle...?
Un camino rápido y fácil
hacia la fama
Después
de perder una apuesta con una compañera de colegio,
Agustina, verdadera identidad de Keyra, tuvo que hacer algo
impensado: subir sus secretas fotos con poca ropa a la indiscreta
red de redes. Ni bien estuvieron online, los primeros planos
de su cola revolucionaron a los seguidores de la erótica-amateur.
Y es por eso, quizás, que queriéndose colgar
de su prometedora fama, un “amigo” le robó
nuevas imágenes de su cuerpo y las envió a otros
portales para que, sin escrúpulos, publicaran también
su cara en pleno detalle. “Esto empezó como un
gran juego que, al comienzo, me gustó pero que, luego,
se me fue definitivamente de las manos”, confiesa Keyra.
En poco
tiempo, la graciosa anécdota trajo cola. “Empecé
a recibir cientos de mails de fanáticos de todo el
mundo y yo no entendía el porqué”, comentó
ella, todavía sorprendida. La ciber-fiebre por Keyra
se volvió imparable: en dos meses, sus fotografías
daban vueltas por portales pornográficos, su cara acompañaba
las cadenas de cientos de e-mails en cadena y los foros de
discusión le rendían culto, como si fuera una
diosa esculpida. Todos preguntaban lo mismo: ¿quién
es esta chica? Mientras tanto, desde las paredes de su dormitorio,
Agustina se divertía sacándose más fotos
y publicándolas en Internet, siempre bajo su nombre
secreto.
La
verdadera protagonista de “Doble vida”
Gracias
a su silencio, Keyra siguió alimentando el mito de
chica misteriosa: actualmente, en Internet, hay publicadas
varias entrevistas que no fueron dadas por ella, existen “impostoras”
que contestan los mensajes de sus fanáticos en los
foros, otras que dicen que trabaja repartiendo volantes, que
vive en tal o en cual barrio, que estudia computación
o que se prostituye por unos pocos centavos en la zona de
Once. Todo, es falso. “No sé lo que creerá
la gente, pero lo mío no es pornografía”,
aclara antes de que se le haga la próxima pregunta.
Y agrega: “Mostrar demasiado me parece algo grotesco
e innecesario. Hay muchísimos sitios que utilizan mi
nombre para promocionar sitios condicionados y yo no tengo
nada que ver con esto”, aclara, furiosa.
Sin que
ninguno de sus familiares sepa, Keyra le iba ganando terreno,
poco a poco, a la vida normal de Agustina. Según la
venteañera, desdoblarse en dos y aprender a convivir
con “otra persona” no fue tarea fácil.
“Aún hoy no entiendo cómo pude mantener
esta doble vida por tanto tiempo”, dice. “Sobre
todo porque no la compartía con nadie. Se me estaba
convirtiendo en obsesión el que no me descubran”.
Cuando habla de sus verdaderos datos, esta ex alumna de un
colegio de monjas de Caballito quiere dejar las cosas claras:
“Está bien, del cole saqué el uniforme
que usé para algunas de mis fotos, pero, como siempre
digo, Keyra es mucho más impulsiva que yo”, justifica
con sonrisa cómplice.
Con sólo cien imágenes dando vueltas en diversos
sitios de Internet y dos únicos videos súper
sugerentes, la chica decidió terminar con su maldito
secreto. “Hace más de un mes, por fin, le conté
a mi familia y a mi novio quién es Keyra, quién
soy yo...”, comenta recién “salida del
placard”.
La
industria más rentable y menos pensada
“Siento
que me miran mucho” dice ingenuamente y parece un chiste.
“A veces, cuando estoy en la facu o en el subte creo
un hombre me mira porque, en realidad, me reconoce”.
Es lógico que el miedo se le haga paranoia: los miles
de cibernautas que la siguen la llaman “dueña
del culo perfecto”, otros le declaran su más
profundo amor, los más románticos se quieren
casar con ella y algunos hasta la buscan para cosas “menos
santas”. Pero no sólo en la Argentina causa revuelo.
En noviembre del año pasado, la fama internacional
la llamó por teléfono. El programa español
Crónicas Marcianas quería llevarla a trabajar
a Europa ofreciéndole nada, más y nada menos,
que unos 20 mil tentadores euros. Ella rechazó la propuesta
porque acá tiene “una vida hermosa”.
Entre
sus otros “no”, se sabe que la chica no aceptó
salir en Playboy. Tampoco se tentó a aparecer en programas
de tele o a dar entrevistas por radio. No quiso participar
del programa del estadounidense Howard Stern, quien la premió
hace poco como "The Ass of the Year" (el culo del
año). Según declara la propia protagonista del
cuento de hadas, “el dinero no es la prioridad en mi
vida: no voy a aceptar cualquier cosa para conseguirlo”.
A pesar de que no tiene página web oficial, páginas
como www.keyra.tk siguen promocionándola gratuitamente
mientras aumentan el promedio de visitas diarias. Sobre el
futuro laboral, Keyra parece tener todo pensado: “Hasta
ahora no hubo propuestas que me dieran la pauta de que puedo
vivir de esto...”, dice. Y espera.
La última
pregunta se escapa, demasiado ingenua. “¿Sos
tímida?”, escucha. “¿A vos te
parece que lo soy?”, sugiere ella riendo, mucho más
Keyra que Agustina.
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